domingo, 5 de agosto de 2012

No poder dormir.
Hace meses, era la sensación de desentenderme de mi cuerpo. Cuando uno adquiere la conciencia, por unos momentos de qué extrañas son las interacciones entre nosotros y el resto del mundo, y sentir que uno puede prescindir de la forma terrenal.
Anoche, era la sensación de mortalidad. Me imagino que todos pasan por eso en la vida. Y por fin, entendí la necesidad de una religión. Una compilación de explicaciones de todo, como una gran cobija caliente para las personas desorientadas en el universo. Una esperanza. Un sentido al sistema de seres vivos en el que nos manejamos. Tenemos miedo, porque no podemos saber qué viene o por qué somos así.
Hay un científico que una vez afirmó que en el último sorbo de la copa de la ciencia está Dios. Lo interesante de ésto es que puede ser cualquier dios.
Y me da miedo cada noche antes de dormir. Me da miedo encontrarme sola. Porque empiezo a pensar en esto y no tengo ganas de hacer mis obligaciones, porque dejan de tener sentido. No entiendo por qué quiero ser mejor y por qué hacer un cambio es trascender y vivir eternamente, si la conciencia de una persona se desvanece, como la de todos.
Solo quiero pensar que voy a ser vieja y voy a entender todo lo que ahora me pregunto. Porque los únicos lujos que me puedo dar ahora son un chocolate caliente con malvaviscos y saber que tengo bastantes posibilidades de despertar mañana y tener que ir a un lugar lleno de personas que seguramente no sufren todo ésto y que, de alguna forma, me harán olvidarlo todo por unas horas.
No.
No quiero quedarme sola y tener que pensar.

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