Cada vez veo más vídeos, me apego más a la compu, me da más pereza estudiar. Digamos, hace poco instalé Linux Mint (un amor, por todo lo demás). Cada vez las hojas en blanco me hacen ojitos más irresistibles y me gritan que las raye (y que me apasione, que las lleve a la cama y me las coma...).
Como que cedo más hacia eso de dejar lo serio de lado. Esta entrada es la prueba. No suelo publicar nada más que pensamientos serios. Como lo que viene cuando estoy enojada, o triste, o queriendo tener cabro.
Pero ahora todo se trata de evadir responsabilidades. Y es triste, porque me falta aún un año y medio de colegio. Me siento tan cansada como sólo me sentiría después de dos años de lidiar con la misma basura todos los días. Y no. Llego a alguna clase que me gusta y me parece que no ha pasado una semana. O veo cómo he mejorado, cómo hemos mejorado y me parece extraño. Como si nos hubiesen dado esteroides para la cabeza.
¿Qué diría cuando me preguntaran "¿de qué decisión te arrepientes?"? ¿"de todas"?
Y no es solo el constante reprocharme poder ser capaz y no quererlo. Sino las ganas de ver a otras personas irse solo para que mi camino sea más fácil. Y tengo presente en todo momento que eso no es lo correcto. Y que eso no me va a ayudar en nada. Hasta el pensamiento me distrae y después arrugo la nariz de lo mal que me siento.
También está eso de que las personas importantes entienden otras cosas de mis intenciones. Incomprensión. Me siento muy incómoda cuando todos en la clase rezan. Me siento como satanista (mal concepto, pero para las malas referencias que tienen todos, creo que se entiende a qué me refiero). Cómo nos piden algo moral, algo de seres humanos y para "reflexionar" me dan algo cargado de las enseñanzas de Jesús. Nací en Occidente y crecí con todas estas reglas. ¿Cómo pretenden metérmelas por medio de religión? Jesús no es solo una religión (obvio, pues hay muchas que repiten lo que dijo), sino una inspiración. No quiero responderle un solo correo al director porque no me siento cómoda. Porque yo sé qué es lo que esperan de mí en esos correos, y no quiero hacer eso. Porque no tengo nada positivo que comentar acerca de esa moral tan venida abajo. Por eso siempre me alejé de hacer poemas adecuados a un tema, ovacionando la grandeza de nuestra nación... porque es hipócrita. Porque no le veo nada bueno a lo que nadie está haciendo.
Hoy fui al Parque de los Mangos con mis hermanos. Mi hermanita de 11 meses y mi hermano de 5 años. Fuimos a perseguir palomas y darle de comer a las ardillas. A cada niño que se acercaba a nosotros le regalaba bastante maní para que le diera a todas las ardillas que quisiese. Algunos se quedaban y conversaban conmigo. Otros se iban a correr con mi hermano. Otros se quedaban viendo fijamente a mi hermanita mientras ella los veía fijamente (cosas de bebés pequeños. Debe ser que todos son espías y hablan en un código secreto en el que no mueven ni una sola parte del cuerpo. TELEPATÍA). Y de todas las personas que pasaron ese día por esa parte del parque que tenían maní o maíz, ninguna le regaló a nadie más que a sus conocidos. Hasta las que recién salían de misa. Aunque sé que generalizar no es correcto, me parece que algo falta. Y que todos esos valores que me restriegan en la cara están mal fundamentados. ¿Qué es lo que ven acá? Una noteísta no afiliada que practica mejor los "valores cristianos" que cualquier otro religioso.
Los valores están en la familia, en la educación. Si una familia cría mal a alguien, lo tuerce para toda la vida. La religión no puede rehabilitar completamente a nadie. Así que les ruego que dejen de verme mal la próxima vez que les responda "¿cuál dios?" cuando me pregunten "¿cree en Dios?".
Como que cedo más hacia eso de dejar lo serio de lado. Esta entrada es la prueba. No suelo publicar nada más que pensamientos serios. Como lo que viene cuando estoy enojada, o triste, o queriendo tener cabro.
Pero ahora todo se trata de evadir responsabilidades. Y es triste, porque me falta aún un año y medio de colegio. Me siento tan cansada como sólo me sentiría después de dos años de lidiar con la misma basura todos los días. Y no. Llego a alguna clase que me gusta y me parece que no ha pasado una semana. O veo cómo he mejorado, cómo hemos mejorado y me parece extraño. Como si nos hubiesen dado esteroides para la cabeza.
¿Qué diría cuando me preguntaran "¿de qué decisión te arrepientes?"? ¿"de todas"?
Y no es solo el constante reprocharme poder ser capaz y no quererlo. Sino las ganas de ver a otras personas irse solo para que mi camino sea más fácil. Y tengo presente en todo momento que eso no es lo correcto. Y que eso no me va a ayudar en nada. Hasta el pensamiento me distrae y después arrugo la nariz de lo mal que me siento.
También está eso de que las personas importantes entienden otras cosas de mis intenciones. Incomprensión. Me siento muy incómoda cuando todos en la clase rezan. Me siento como satanista (mal concepto, pero para las malas referencias que tienen todos, creo que se entiende a qué me refiero). Cómo nos piden algo moral, algo de seres humanos y para "reflexionar" me dan algo cargado de las enseñanzas de Jesús. Nací en Occidente y crecí con todas estas reglas. ¿Cómo pretenden metérmelas por medio de religión? Jesús no es solo una religión (obvio, pues hay muchas que repiten lo que dijo), sino una inspiración. No quiero responderle un solo correo al director porque no me siento cómoda. Porque yo sé qué es lo que esperan de mí en esos correos, y no quiero hacer eso. Porque no tengo nada positivo que comentar acerca de esa moral tan venida abajo. Por eso siempre me alejé de hacer poemas adecuados a un tema, ovacionando la grandeza de nuestra nación... porque es hipócrita. Porque no le veo nada bueno a lo que nadie está haciendo.
Hoy fui al Parque de los Mangos con mis hermanos. Mi hermanita de 11 meses y mi hermano de 5 años. Fuimos a perseguir palomas y darle de comer a las ardillas. A cada niño que se acercaba a nosotros le regalaba bastante maní para que le diera a todas las ardillas que quisiese. Algunos se quedaban y conversaban conmigo. Otros se iban a correr con mi hermano. Otros se quedaban viendo fijamente a mi hermanita mientras ella los veía fijamente (cosas de bebés pequeños. Debe ser que todos son espías y hablan en un código secreto en el que no mueven ni una sola parte del cuerpo. TELEPATÍA). Y de todas las personas que pasaron ese día por esa parte del parque que tenían maní o maíz, ninguna le regaló a nadie más que a sus conocidos. Hasta las que recién salían de misa. Aunque sé que generalizar no es correcto, me parece que algo falta. Y que todos esos valores que me restriegan en la cara están mal fundamentados. ¿Qué es lo que ven acá? Una noteísta no afiliada que practica mejor los "valores cristianos" que cualquier otro religioso.
Los valores están en la familia, en la educación. Si una familia cría mal a alguien, lo tuerce para toda la vida. La religión no puede rehabilitar completamente a nadie. Así que les ruego que dejen de verme mal la próxima vez que les responda "¿cuál dios?" cuando me pregunten "¿cree en Dios?".
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| El libro del que se trata esta película es un golpe muy fuerte para la moral. Muchos lo llamarán indecente. Yo lo llamo puro. |

Chillax puny, se llama etapa de transición
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