domingo, 27 de enero de 2013

Noche 1

Vio el cielo. Era un azul limpio y puro, como pintado con un pincel nuevo directamente del tarro. Las pocas estrellas brillaban sin importancia y la Luna, justo en el zenit, le daba una esencia especial a lo que no la tenía.
Se montó en el carro y a través de la ventana, vio a las palmeras estremecerse entre el viento, su verde opaco cambiando a plateado luna, hasta que segundos después el motor arrancó y salió de calles tranquilas otras más vivas.
Su poco sueño se había ido minutos después de tomar una Coca-Cola. Rendiría así toda la noche, bailando y buscando experiencias.
Las calles se hacían más anchas y las luces rojas de los vehículos pasaban a su lado. Anuncios brillantes de lugares que seguían abiertos, gente caminando por la calle, nada. Su pensamiento se perdió y su mirada se tornó melancólica. Había algo de salir de noche que la entristecía. Pensó en cómo se sentiría si estuviera en la casa. Sonrió de repente. Sola.
Entró al club sorprendentemente rápido. El interior era la oscuridad con luces opacas, agradables a la vista, con sus sillones blancos, cubos blancos con luz interior blanca -que se hacían pasar por mesas, y el fondo blanco del mueble que mostraba diversas botellas.
Solo se divirtió. No pensó en nada más que en esa libertad inmediata, era capaz de hacer lo que sea, todo el mundo estaba a su alrededor.
Quería recordar esa noche, pero ya estaba empezando a sentirse mareada. Salió del club y no sintió nada. Era la felicidad pura de alguien que no sabe lo que hace. Se montó en el mismo auto en el que vino y ese día durmió en la casa de un amigo, con la mayoría de personas que salieron con ella.
Era una casa fresca, con paneles de madera clara y un par de bambúes en un par de mesas. Le parecería exasperantemente perfecta, solo si estuviese consciente de ello.
No va a recordar que antes de quedar dormida, en el sofá, se sintió como la persona más afortunada de todas, lo que la hizo acurrucarse y sonreír, hasta quedar dormida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario