En un constante borrar todo lo que he escrito, borrar todo lo que he borrado. No dan ganas de decir nada. Es solo esa hijueputa maraña en la jupa, y ese color verde granoso de las fotos.
Un maldito miedo a hacer mierda, cuando la única preocupación de uno es decidirse entre sentirse mejor o seguir alimentando la tristeza para sacarle provecho literario. Porque a uno le gusta andar triste, así parece más interesante. La melancolía y el sexo son lo único que vende, es lo único a lo que uno aspira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario