domingo, 15 de mayo de 2011

La cura para los días monótonos


  He comprobado que la mejor manera de mantener mi potencial alto es alejarme de lo que soy. Naturalmente, mi personalidad es efusiva, y hay una necesidad en ella de cercanía -otro de mis traumas-. Expresar mi estima hacia los que aprecio por medio de sonrisas y abrazos. Cuando encuentro a alguien que destaque, no dudo ni un momento en acercarme para agregarlo a mi plan de dominación del mundo. Conclusión: cada persona que aprecio en este mundo debe tener algo especial que ni yo puedo descubrir para explicar por qué le aprecio.

 Cuando es necesario concentrarme, es imperativo ser serio. Puedo deducir, entonces, que soy fría en lo profesional. No desearía tenerme de enemiga (y me alegra que nadie me importe a tal punto para que yo desee fielmente que no progrese).

 Volviendo al punto, estos días, estos últimos días, me he alejado un poco de mí misma, tal vez por la carga de responsabilidades o porque cualquier ataque de risa pudo haberme llevado a perder la concetración. Ha sido, realmente, cansado no tener muchas oportunidades en las cuales descargarme en la interacción en persona. Sólo he tenido mis palabras, mi expresión escrita.

 Esto me lleva a pensar que, normalmente, nunca revelo mucho de lo que hago día a día, porque a nadie realmente le importa mis problemas personales, a menos que estén codificados detrás de palabras e imágenes.

 Todos salimos ganando sino convierto esto en mi diario virtual: yo, porque no me desvivo contando mi aburrida vida; ustedes, que no les debería importar la aburrida vida de una niña de 14 (aunque parece que sí les interesa lo que piensa y deduce de la vida). Sólo el violador (psicológico o físico) sale perdiendo, porque sólo sabe de mí mis aburridas conclusiones.


 Otra vez, de vuelta al punto, me he esforzado por mantenerme seria y neutral todos estos días, alejada de las distracciones; y esto me ha llevado a escribir cosas que no entiendo. He dejado de ser sincera (¿será hora de mi online bio? No lo sé, pero sí es hora de ser directa):

 En todas mis acciones (vida real) y entradas y twits (vida virtual) anteriores no he dicho absolutamente la verdad. Y tampoco sé si aquí lo estoy siendo.

 Deben saber que me duele y me dolerá por mucho tiempo más que dos almas se vean obligadas a separarse. Pero soy un humano cuyas actitudes son regidas por agentes mucho más grandes que él mismo, como la ley, la sociedad, los líderes, las barreras autoimpuestas, los prejuicios, las primeras impresiones, los rencores, los amores y puede ser que hasta un dios que no sabe si existe, o si ya murió. Soy otro ser humano que no sabe si es "del montón que no quiere ser del montón". Otro ser humano que en su corta existencia creyó haber encontrado a su gemelo, pero que por alguno de estos agentes tuvo dejar que pasara.

 Según he oído, los universos están rodeados de espacio. Los universos necesitan comunicarse. La comunicación se da a través de las almas. Las almas no deben separarse, pero quién sabe... A lo mejor sí lo hacen.


 Me preocupa que los lectores crean, y me preocupa aún más que nosotros los escritores también, que cuando escribimos acerca del sentimiento de búsqueda, es porque estamos buscando y no porque ya lo hemos encontrado, pero aún lo estamos considerando.

 Nuestras palabras son un juego de indirectas, y sólo los lectores más audaces las entienden todas...

 ¿Qué trato de decir? Ni yo lo sé. Es otro de esos días confusos.

 --¿Se habrán dado cuenta de que no vine a escribir acá sobre los días monótonos y sus gajes?

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